GENERALIDADES
La Parálisis Cerebral Infantil (PCI), es un problema médico causado por una lesión cerebral permanente ocurrida antes, durante o en breve, después del nacimiento. La característica principal es una falta del control muscular y del movimiento. Si bien no es una enfermedad progresiva, las manifestaciones (signos y síntomas) cambian con el tiempo.
“Parálisis“ se refiere a una alteración en el movimiento o postura y “Cerebral” se refiere a la ubicación de la lesión a nivel del encéfalo (cerebro). Si alguna persona sufre de Parálisis Cerebral significa que debido a una lesión en el cerebro esta persona no puede utilizar algunos de los músculos de su cuerpo en forma normal.
Los niños con Parálisis Cerebral no pueden caminar, hablar, comer o jugar de la misma manera que la mayoría de niños.
Dependiendo del área cerebral lesionada pueden existir una o más de los siguientes signos o síntomas:
El diagnóstico habitualmente se realiza pronto después del nacimiento, sin embargo existen casos donde los síntomas son leves o no conocidos por los padres y el diagnóstico se establece en forma tardía, comprometiendo las posibilidades de mejorar con tratamiento oportuno.
Esta enfermedad puede causar un gran número de síntomas, incluyendo convulsiones, espasmos musculares, problemas visuales y de audición, hiperactividad y trastornos de aprendizaje.
No existe actualmente tratamiento, sin embargo se cuenta con varias terapias efectivas y Cirugía Mínimo Invasiva para atender de forma preventiva las posibles contracturas y deformidades, disminuir en forma importante la necesidad de terapia física institucional y mejorar la vida de estas personas y sus familias.
Ser padre o familiar de un niño con Parálisis Cerebral puede ser un gran reto. Para su tranquilidad, es importante conocer la existencia de una gran cantidad de recursos disponibles para aprender la forma adecuada y segura de atender en casa a estos pequeños.
Parálisis Cerebral en México
Es inexplicable cómo muchos portales de Salud en México no mencionan la Cirugía. En el Portal E-México incluso desestimulan su uso en etapas tempranas, lo cual es un error gravísimo con el cual condenan a deformidades graves a una gran cantidad de personas.
Lamentamos la mala fama y crítica a la cirugía en Parálisis Cerebral Infantil, la Cirugía Preventiva (Mínimo Invasiva) es especialmente útil para evitar complicaciones.
Existe un gran riesgo de deformidades severas e incapacitantes, secundarias a la tracción que ejercen los músculos anormalmente espásticos sobre los huesos y articulaciones.

Muchos sitios en Internet "expertos en Parálisis Cerebral" hablan de iniciar el tratamiento en etapas tempranas y estimulan el uso de terapia física, ejercicios, posicionamientos, equilibrio, etc. Todo ello es imposible de lograr en forma completa y adecuada sin corregir (por medio de cirugía preventiva) el desbalance muscular producido por la espasticidad.
Este tratamiento muestra resultados especialmente importantes, no logrados anteriormente con otros tipos de cirugía, en relación a una mejoría importante para tomar y sostener objetos, mantenerse en pie, caminar, mantener el equilibrio y realizar una forma de caminar más "normal".
A diferencia de los tratamientos quirúrgicos convencionales realizados hasta antes de 2003, permite realizar correcciones simultáneas en dedos, tobillos, rodillas, caderas, hombros, codos, muñecas y dedos en un solo evento quirúrgico, a través de Cirugía Mínima Invasiva y tiempos de cirugía menores a una hora, con cicatrices mínimas.
El tiempo reducido de cirugía permite realizar correcciones simples adicionales como el Saliveo Excesivo por medio de una pequeña cirugía bajo la barbilla que resuelve este problema asociado a rechazo social.
Es falsa la aseveración de complicaciones para deglutir por la cirugía para corrección del saliveo excesivo. Tal vez la falta de experiencia en el tratamiento quirúrgico de las Secuelas de Parálisis Cerebral Infantil y otras formas de espasticidad da lugar a afirmaciones de este tipo.
Por otro lado, recomendar la cirugía "sólo cuando las contracturas son lo suficientemente severas como para causar problemas de movilidad", impide cruelmente la prevención de deformidades. Las deformidades resultantes requerirán de cirugías con cortes en hueso y transposiciones tendinosas complicadas, con resultados poco beneficiosos para la movilidad.
Seguir estas recomendaciones de no-cirugía condenará a los niños con Parálisis Cerebral a sufrir las inevitables contracturas deformantes permanentes imposibles de corregir y obligará a realizar Cirugía de Salvamento.
Centro de Cirugía Especial de México, IAP
