En 40% de los casos de niños con Parálisis Cerebral (PC) no es posible determinar la causa de la lesión original, sin embargo en otros casos, la causa es originada durante la atención del parto o inmediatamente después del nacimiento.

“Hay países como los Estados Unidos donde hay más de 40 mil demandas al año por aparente negligencia durante la atención del parto y la relación con daño cerebral en un niño, en México, la gente no demanda”

En Estados Unidos un jurado condenó a una Ginecóloga por la negligencia denegmed02 esperar demasiado para realizar una Cesárea, otorgó una indemnización de 38.5 millones de dólares a los padres de un niño nacido con Parálisis Cerebral.

En Argentina, una Jueza otorgó una indemnización de 2,720,000 pesos a la familia por otro caso de Parálisis Cerebral por negligencia.

En Colombia, se condenó al Instituto de Seguros Sociales y a varios médicos al pago de la cantidad de dinero correspondiente a 1000 gramos de oro fino + 27,804,000 pesos por las lesiones en la madre y el hijo con Parálisis Cerebral.

En España el Tribunal Supremo de lo Penal condenó a una Ginecóloga a 7 fines de semana de arresto y seis meses de inhabilitación para el desempeño de su profesión médica. A otro Ginecólogo en Valencia se le obligó a cubrir una indemnización de 874 mil euros.

Como se puede apreciar, los casos de negligencia ocurren en todo el mundo y en hospitales de todos los estratos sociales, menos en México.  El gran volumen de atención que hay en los Servicios de Salud donde atienden más de treinta o sesenta partos diarios, no es causa justificada para incurrir en una deficiente prestación del servicio de salud durante el proceso de embarazo y parto. Los resultados de estas amargas negligencias son niños con problemas de discapacidad por toda su vida, con los costos exorbitantes para tratar estas enfermedades. Está demostrado un costo mayor de 1 millón de dólares en Estados Unidos para el tratamiento de un niño con Parálisis Cerebral durante toda su vida.

Sin duda en muchos países son necesarios los programas dirigidos a cubrir la “Cuarta Meta de Desarrollo del Milenio”, consistente en la reducción de la mortalidad de los menores de 5 años, incluyendo la disminución de la mortalidad infantil y neonatal. Sin embargo, no tiene lógica gastar en programas preventivos, de atención primaria, construcción de hospitales y equipamiento millonario, si los médicos no realizan su trabajo de manera adecuada. Sería muy interesante determinar el número de casos de Parálisis Cerebral y muerte neonatal relacionados con mala atención médico hospitalaria. Es obvia la gran posibilidad de cubrir errores médicos por personal médico o administrativo de hospitales para evitar demandas millonarias. Simplemente es muy frecuente leer en las historias recibidas en el Centro de CIrugía Especial de México, IAP, la queja de muchos padres quienes afirman haber recibido a su hijo sin advertencia de haber sufrido problema alguno y semanas o meses después observar signos de Parálisis Cerebral.

También es negligencia no aportar a los niños con problemas de Desarrollo las terapias de Estimulación Temprana específicas para Retraso Psicomotor con las cuales se puede corregir, disminuir o limitar el daño cerebral y cerebelar por hipoxia o lesión cerebral. Según la Organización Mundial de la Salud el 15% de la población de cualquier país tiene alguna discapacidad y de ellos el 10% es por Parálisis Cerebral, se requiere atención médica, quirúrgica, de terapia física y de estimulación temprana para al menos 1,700,000 niños con alguna forma de problema del desarrollo, incluyendo Retraso Psicomotor y/o Parálisis Cerebral. En México, según INEGI, solo el 5.6% de la población tiene alguna discapacidad. Somos mejores que el resto de los países del mundo, sin tener programas de salud específicos y con los hospitales y servicios de seguridad social que tenemos.

negmed05sOtra negligencia ocurre cuando algunos médicos generales, pediatras o neurólogos etiquetan como “madre obsesiva” o “madre aprehensiva” a la señora preocupada por observar comportamientos diferentes en su hijo al compararlo con otros niños de la misma edad y esto provoca un retraso en el diagnóstico y en el inicio de programas de Estimulación Temprana.

Está demostrado el mayor beneficio, menor tiempo de recuperación y una mayor recuperación de las funciones cerebrales si se inicia la estimulación temprana antes de los 6 meses de edad. En México, este diagnóstico se retrasa en ocasiones hasta la edad escolar, cuando es totalmente evidente el retraso psicomotor en comparación con compañeros de la misma edad.

Una forma más de negligencia son los embarazos múltiples por Fertilización Asistida. En el afán de lograr al menos el implante de uno de los óvulos fecundados se introducen varios óvulos fecundados y en muchos casos se producen embarazos múltiples. Tenemos varios casos de gemelos y triates donde uno de los niños tiene Parálisis Cerebral, casos de gemelos donde ambos tienen Parálisis Cerebral y también tenemos casos de Triates donde los tres niños tienen Parálisis Cerebral.

En las historias de niños solicitando atención por problemas de Parálisis Cerebral, son totalmente sorprendentes las quejas de los padres atendidos en diferentes medios hospitalarios. 2 a 3 de cada 10 historias se relacionan con una mala atención del parto.

Es sumamente importante hacer énfasis en el gran porcentaje de niños con Parálisis Cerebral (40%) en quienes es imposible determinar la causa exacta de la Parálisis Cerebral. No se debe suponer negligencia médica en todos los casos de Parálisis Cerebral. Si se disminuyeran los casos por negligencia, gracias a una atención adecuada, podrían enfocarse esfuerzos en los problemas mayores.