Justificación
Discapacidad en México
Objetivos CCEM
Límites CCEM
Beneficiarios
Estrategias
Organización
Mecanismos de Control
Benefactores
Cómo Ayudar ?

 

Informe Anual


Hacer Click!

 

Cómo Contactarnos ?

Durango # 33 - 4° Piso
Colonia Roma
Ciudad de México
CP 06700 MEXICO
Tel: 5511 8477
Fax: 5511 8478

Ultima actualización
20:44 hrs., Miércoles
12 de Noviembre de 2008

 

 

"A los locos. A los inadaptados.

Los rebeldes. Los que causan problemas.

Los círculos en los agujeros cuadrados.

Aquellos que ven las cosas diferentes.

Ellos no son aficionados de las reglas y no tienen respeto por el status quo.

Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o difamarlos.

Pero la única cosa que no puedes hacer con ellos es ignorarlos.

Porque ellos cambian las cosas.

Ellos empujan a la humanidad hacia adelante.

Y mientras que algunos pueden verlos como los locos, nosotros vemos genios.

Porque las personas que están lo suficientemente locos para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que lo logran."

Centro de Cirugía Especial de México, IAP

 

Cristina Ruiz

Cristina Ruiz, nace en la Ciudad de México donde desde muy pequeña inclina su vida hacia las Artes, destacando en algunas de ellas. Se introduce en la poesía y toma parte en innumerables concursos, obteniendo premios en esta disciplina.

En 1984 decide radicar en Francia e incursiona en el mundo de los vitrales, logrando reconocimiento al participar, con un reconocido equipo de vitralistas, en la reconstrucción y diseño de vitrales en iglesias y capillas del viejo continente. Es precisamente ahí, que descubre su pasión por la pintura.

Después de dos años regresa a México y desde 1986 hasta 1993, estudia pintura en el taller de Guadalupe Trueba, del INBA, donde muestra inclinación hacia lo figurativo en la Escuela Impresionista Valenciana, realizando una serie de obras al óleo, mismas que por su suave y bella paleta, denotan su calidez y paz interior.

Durante el año 1994 toma un curso de diseño en Kyoto, Japón.

Con la decisión de continua su búsqueda, en 1955 decide radicar en la cuna del arte, Florencia, donde se inscribe en la Scola Per il Arte e il Restaura.

Se adentra más a fondo en el dibujo, la pintura en acrílico y las técnicas de la "hoja de oro". Asimismo, toma un curso sobre transparencias y color en Fortman Studio y desde su regreso a México, vuelve ahí cada verano a conocer las nuevas técnicas y trabajar al lado de sus maestros y colegas.

Ya en la Ciudad de México, continúa en talleres con grandes maestros como lo son:

  • Herlinda Sánchez Laurel, El Color y la Música, 1996-1997

  • Herlinda Sánchez Laurel La belleza de la luz, 1997-1998

  • Arturo Rivera, Dibujo y Pintura, 1998-1999

  • Cristina Zorrilla, Técnicas sobre papel en acrílico y acuarela, 1999-2000

  • Cristina Zorrilla, Creatividad y Diseño, 2000

  • Arturo Buitrón le impartió Técnicas de encáustica, durante el 2000

  • Beatriz Prieto, Dibujo al natural, 2000-2001

  • René Sierra, Taller de Grabado 2000-2001

Recientemente, durante los meses de Junio y Julio de 2001, en Atenas Grecia, toma el taller de Rob Erdle, Síntesis y Pintura.

Cuando se contemplan las pinturas de Cristina Ruiz, el espectador recibe una muy grata sorpresa. Su sensibilidad le lleva a experimentar con el ser en estadíos intermedios entre la melancolía y la explosión de lo bello.

Cristina Ruiz, después de realizar una gran producción pictórica, define su carrera en Europa donde estudia técnicas diversas y el modo como puede descifrar los enigmas de la expresión exterior. Le parece más pertinente llegar a la esencia de la existencia y del significado que quedarse en la epidermis lujosa y exquisita de cuerpos de seres deslumbranes y de doncellas dentro de mieses, selvas verdes, oropeles pálidos.

Su obra es realistainventada, es alegoría de lo que tal vez pueda existir pero que no existe en la realidad real.

Todo lo que ella pinta está en la otra realidad, aquella sugerida por Octavio Paz y Xavier Villaurrutia. Cristina Ruiz lleva la zozobra, la tristeza, los estadíos anímicos y sus respectivas conclusiones hacia límites de la sensibilidad.

Pienso que más que romántica, su obra es nostálgica, sesual, es una explosión del corazón que sublima al ser humano.

Sus temas son la belleza, los pensamientos, la espiritualidad, el animismo, la hermosura en lo sensorial y el sentimiento de una hermosa alma generosa y diferente.

Su dibujo es apenas perceptible pero es impecable, al igual que el manejo de sus formas, de ciertas perspectivas y su método. El resultado es síntoma de una grandeza que se dice en tono menor y es la más valiosa, Cristina Ruiz, pintora de verdad.

Alfonso de Neuvillate
Crítico de Arte
Fragmento de la Revista Época
Marzo 2001