Ser
discapacitado no es un impedimento para desarrollarse plenamente
en la vida. Hay muchas personas que hasta antes de ser discapacitados
no conocieron el enorme potencial y capacidad en su cuerpo
y su mente.
Es
por todos conocidos el hecho sorprendente del cuerpo humano
de desarrollar otros sentidos cuando alguno está limitado
o no existe. Tal es el caso de las personas invidentes, que
desarrollan de una manera sorprendente el sentido del tacto
y el sentido del oído.
El
mundo está lleno de personas talentosas, discapacitadas
o no, que logran realizar actividades sorprendentes, es cuestión
de inquietud y de paciencia. Así una persona puede
dominar un instrumento musical después de cientos o
miles de horas de practica, dependiendo del nivel que desea
dominarlo.
La
mente humana es tan extensa y poderosa que aun ahora no se
exactamente el límite de su capacidad. Si bien sabemos
la diferente distribución de las aptitudes y destrezas
en ambos lados del cerebro, en ciertos tipos de discapacidad
se desarrolla el hemisferio derecho, lleno de creatividad,
orientación en 3 dimensiones, pensamiento abstracto,
orientación espacial, apreciación musical y
comunicación geométrica (No-verbal).
Ahora
sabemos también que el IQ o Coeficiente Intelectual
no mide el potencial de éxito en la vida. Se ha demostrado
frecuentemente que individuos con Coeficientes Intelectuales
altos y muy altos, habitualmente trabajan para personas con
coeficientes intelectuales normales o limítrofes.
En
los últimos años también se ha demostrado
que existe una forma mejor de determinar el potencial de interrelación
y éxito en la vida, esto se analiza por medio de la
Inteligencia Emocional y no necesariamente depende de logros
atléticos, manuales, físicos o coeficiente intelectual.
Ejemplos
feacientes de la gran capacidad del ser humano ante circunstancias
adversas son las siguientes personas: