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Área
de Quemados:
En
esta ocasión hacemos un llamado a la Opinión
Pública, Empresarios, gobernantes, miembros de Asociaciones
Médicas y Organizaciones no Gubernamentales para establecer
una Unidad de Quemados adecuada en la Ciudad de México
ya que ninguno de los hospitales del sector público
y menos privado, tiene una Unidad de Quemados con un nivel
de atención, equipamiento y mantenimiento adecuados.
En
la Ciudad de México hay cuando menos 3 Unidades de
Quemados incluyendo la de los hospitales Magdalena de las
Salinas (IMSS), Tacubaya (DDF) y Picacho (PEMEX), pero no
mantienen un nivel de entrenamiento humano, equipamiento e
instalaciones óptimas o están limitados a poblaciones
específicas de seguridad social.
En
un análisis estricto, estas unidades no cubren los
requisitos necesarios de espacio, instalaciones, equipamiento,
medicamentos, entrenamiento humano, rehabilitación,
aislamiento, monitoreo y purificación de aire necesarios.
El
entrenamiento médico es indispensable para la
atención adecuada de las personas con quemaduras y
el manejo multidisciplinario muestra aquí uno
de sus mejores ejemplos. Son imprescindibles la combinación
de un grupo de expertos con conocimientos médicos de
especialidades como: Cirugía Plástica, Medicina
Interna, Terapia Intensiva, Ortopedia y Traumatología,
Anestesiología, Medicina Física y Rehabilitación,
Psiquiatría, Pediatría y Enfermería especializada.
Para
agregar complejidad al manejo de personas con quemaduras,
las unidades de quemados actuales no cuentan con instalaciones
y rutinas sanitarias necesarias de esterilización,
lo cual causa frecuentemente infección, que es la
principal causa de muerte en las personas quemadas.
Existe
una asociación que nació al observar con tristeza
la realidad de México, donde no existe un grupo médico
o un centro hospitalario que atienda de manera completa, efectiva,
profesional y con los recursos necesarios, a los niños
que sufren quemaduras. A partir de su fundación, es
cada día más grande el número de personas
que son llevadas, gracias a esta institución, a hospitales
tan lejanos como son el Hospital Shriners de Galveston en
Texas. No debemos menospreciar la cantidad de dinero que gasta
esta asociación en los traslados que deben pagar, de
cientos de pacientes a dichos hospitales.
Sin
sistemas adecuados de limpieza del aire ni rutinas adecuadas
de limpieza, permitir el paso a un gran número de visitantes
a cada paciente es un tanto suicida. En ocasiones el número
de familiares y amigos que visitan a un mismo paciente llega
a ser de 10 a 15 personas al día.
Existe
una preocupación creciente en varios países
del mundo por el aumento en la frecuencia de quemaduras. La
razones son la mortalidad, secuelas permanentes y los problemas
económicos que conllevan.
Proporcionar
cuidados de calidad a pacientes quemados requiere un gasto
bastante considerable en personal capacitado, espacio de operación
y una gran cantidad de recursos accesorios.
Se
ha estudiado la influencia que la gravedad de las quemaduras
tiene en el costo de la atención sanitaria. Los gastos
por paciente pueden ser hasta ocho veces superiores
en un Centro de Quemados comparados con los realizados por
una enfermedad que amerita tratamiento dentro de un Hospital
General. Hay que señalar, sin embargo, que los pacientes
quemados tienen generalmente una gravedad mucho mayor que
los atendidos en hospitales generales.
El
Proyecto del Centro de Cirugía Especial de México,
IAP, tiene contemplado el diseño, construcción,
equipamiento y mantenimiento de una Unidad de Quemados inicialmente
de 10 cubículos, con la atención médica
profesional multidisciplinaria, instalaciones, monitoreo,
aislamiento y purificación de aire necesarios, para
atender a un gran número de personas que sufren quemaduras
en México.
Además
se tiene contemplado la selección, entrenamiento,
apoyo, educación y respaldo económico holgado,
a un grupo de profesionales médicos y de enfermería
con la condición única de dedicarse exclusivamente
a la atención y estudio profesional y permanente
de las personas con problemas de quemaduras.
En
hospitales especializados de otros países, se logra
salvar a personas con áreas de superficie corporal
quemada hasta del 95% y es realmente una pena encontrar en
México personas que habitualmente no sobreviven con
áreas de quemaduras de 30 a 35% por complicaciones
infecciosas.
Por
esta razón, es imprescindible en las Salas de Operaciones
del CCEM y en el Área de Quemados, instalar
un Sistema de Acondicionamiento de Aire o Flujo de Aire Laminar,
que asegure su adecuada renovación, temperatura, grado
de humedad y pureza, con el fin obtener las óptimas
condiciones que en estos aspectos se requieren, durante la
realización de las intervenciones quirúrgicas.
Los
equipos pueden variar dentro de los que existen comercialmente,
pero deberán reunir los siguientes requisitos:
Mantener la temperatura del aire entre 21 y 24° C y
el 55 al 60% de humedad relativa
Debe inyectarse el aire en la parte superior de los muros
y extraerse en la parte inferior, preferentemente en el
sentido en que es acostado el paciente
El aire no recirculará para evitar la concentración
de gases anestésicos y tendrá de 12 a 15 cambios
por hora
El equipo estará dotado de pre-filtros y filtros
para reducir el polvo
Todo el equipo de extracción debe ser a prueba de
explosión, con motores blindados y cierres de acción
automática con control individual en cada sala
La instalación y controles generales serán
independientes de los demás equipos del hospital
Habrá una sobrepresión para evitar que el
aire de los locales vecinos penetre en las salas de operaciones
y cubículos de quemados.
"Nunca
debe olvidarse que la supervivencia de la persona quemada
no es el único objetivo, su rehabilitación y
calidad de vida después de la atención son casi
tan primordiales como su supervivencia"
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